Feb 29, 2012

De Valverde de Alcalá a los valles del Tajuña

Acabamos de llegar a la  Comunidad de Madrid, siguiendo mas o menos al Sorbe hasta su desembocadura en el Rio Henares. Despues de unos km llegamos a Alcalá de Henares, desde allí decidimos ir a una de las localidades madrileñas donde abunda el olivar  la pequeña localidad de Valverde de Alcalá desde donde comienza un valle por donde transcurre el Arroyo de Pantueña, que a su vez desmbocará en el Rio Henares.

Dejamos el coche cerca de la carretera, alborde de un camino de tierra, para ascender al punto mas alto del monte y divisar el paisaje.
Después de llegar a la cima, obsevamos con toda claridad las cumbres nevadas de la Sierra de Guadarrama.
Al cabo de un rato, comprobamos que si nos quedamos alli parados esperando a que aparezca algo en el cielo, nos vamos a quedar helados viento, así que decidimos moverrnos y justo en ese mismo momento se nos aparece a lo lejos una Aguila Real que vuela en solitario y al poco desaparece.
En ese momento descendemos por los olivares hasta el coche, desde donde nos dirigimos a los confines de la Comunidad de Madrid con la provincia de Guadalajara, en una sierra cercana al Rio Tajuña.


Dejamos el coche en la cuneta para subir por una pista forestal durante 20 o 30 minutos, hasta llegar a un olivar.
y desde donde nada mas llegar se nos aparece un Aguila Real,sobrevuela nuestras cabezas durante unos minutos y desaparece.

Momentos después decidimos regresar a Valverde, desde donde nos pensaremos si alargamos la ruta o regresamos a casa.

Aguila Real, en algún lugar de la Sierra de Ayllón.

Seguimos en algún lugar en la Sierra de Ayllón, a lo lejos en la cima de la montaña, vemos que está posada un Aguila Real.





Cuando levanta el vuelo y se aleja, nos dirigimos la lugar, donde encontramos varias plumas y plumones de la Real,

egagropilas ( para los no entendidos, son bolas de restos, normalmente huesos y/o pelo que no digieren algunas aves y los regurgitan )
y restos de heces en la piedra.

Feb 28, 2012

Panorámicas de la Sierra de Ayllón y la ribera del Sorbe.

En ésta ocasión y yá a unos cuantos km de la capital, comenzamos nuestra ruta desde la localidad de Cogolludo, en las proximidades de la Sierra de Ayllón, desde donde yá se divisan volando a lo lejos algunos Buitres Leonados y alguna avioneta. 


Una vez ya en la Sierra de Ayllon desembarcamos a pies de la Sierra Gorda para caminar durante un par de horas hasta las cumbres, desde donde se divisa la maravillosa vista de esta parte de la sierra.


Poco después comienza el descenso, para encaminarnos a otro lugar de la sierra.


Hacemos una breve parada en Arroyo de las Fraguas, para cargar nuestras cantimploras en la fuante de esta localidad.



Proseguimos nuestro camino dejando a un lado Nava de Jadraque, y asi comenzar otra marcha de otras dos horitas de ascenso, hasta llegar al Valle del Sorbe y desde donde se vé al fondo la cumbre del Pico Ocejón.







Desde aquí descansaremos para continuar el dia despues.
El dia siguiente, vamos a la parte alta del valle del Sorbe pasando por  Huerces para llegar a un puerto de montaña que asciende a los 1700. Desde este punto se ve que aún le queda algo de nieve al Ocejón y las cumbres cercanas. 






Desde aquí comenzamos otra ascención de una horilla de camino hasta casi llegar a la cumbre.  
Incluso en nuestro camino nos encontramos algún arroyo helado y un poco más arriba unos cm´s de nieve en el camino.














Unas horas despues descendemos hacia el lugar donde dejamos el coche, para dirigirnos un poco más al norte de la provincia de Guadalajara, pasando de la Sierra de Ayllón a la Sierra del Alto Rey, pasando por Galve de Sorbe, 

para encaminarnos casi hasta Soria, en la localidad de Campisábalos, concretamente en el Camino del Molinillo, las Dehesas donde nace el Rio Sorbe.









Por el camino de regreso cambiamos de ruta, para sorpresa la nuestra nos encontramos algo de hielo en la carretera.

De nuevo llegamos al valle por donde pasa el Sorbe, para admirar el paisaje que ofrecen sus montañas y valles el atardecer, antes de dar por finalizado nuestro viaje.